



![]() | > Cuidarse tras un desastre. Después de un desastre se siente afectado el aspecto emocional de muchas personas directas e indirectas al mismo. Reacciones frecuentes en presencia de eventos traumáticos como éste, incluye el sentirse temeroso, triste, horrorizado, impotente, enojado, abrumado, confundido, distraído, emocionalmente entumecido o desorientado. Los afectados pueden padecer pesadillas o pensamientos depresivos e imágenes fotográficas que vienen a la mente. Los más jóvenes pueden reaccionar irritándose o mostrándose distraídos o fuera de sí. Para enfrentarse a estas situaciones puede: - Pasar más tiempo con otras personas. - Si le ayuda, hable acerca de cómo se siente. - Recupere la rutina diaria. - Tome tiempo para afligirse y llorar si lo necesita. - Pida apoyo y ayuda a su familia, amigos, entidad religiosa o cualquier recurso comunitario. - Fíjese objetivos pequeños para afrontar problemas grandes. - No descuide su alimentación y tome tiempo para caminar, estirarse, ejercitarse y relajarse aunque sea sólo por unos minutos. - Asegúrese de dormir lo suficiente y descansar. - Haga algo que le haga sentir bien como bañarse con agua tibia, caminar, sentarse al sol o acariciar su mascota. - Si trata de hacer demasiado, trate de hacer menos, dejando para después o dejando de hacer algunas cosas que no son absolutamente necesarias. - Encuentre algo positivo que pueda realizar. Done sangre o dinero para ayudar a las víctimas del ataque... - Escápese de la tensión del evento de vez en cuando. No vea las noticias, apague la televisión... En el caso de los niños: - Hágales saber que comprende cómo se sienten. - Dígales que se encuentran realmente seguros. - Mantenga su rutina habitual. - Manténgalos sin ver muchas imágenes espantosas de los atentados. |